martes, 26 de mayo de 2015

Sonríe la semana

Esta mañana de lunes patrio, el Plantel de Vélez regresó a los entrenamientos en Ituzaingó tras el gran triunfo ante Banfield y ya pensando en el cruce ante Boca del domingo. Hubo fútbol para los Suplentes, con Somoza a la par. Además, Mauro Zárate se entrenó desde lo físico.

Esta mañana de lunes patrio, el Plantel de Vélez Sarsfield regresó a los entrenamientos en Ituzaingó tras el gran triunfo ante Banfield y ya pensando en el cruce ante Boca Juniors del domingo. Hubo fútbol para los Suplentes, con Leandro Somoza a la par. Además, Mauro Zárate se entrenó desde lo físico.
El desahogo tras la victoria dando vuelta el encuentro del sábado ante el Taladro en el Sur, le inyectó al Fortín una gran dosis de optimismo de cara a lo que viene en el Torneo de Primera División 2015. Justamente, lo que viene es el conjunto de Rodolfo Arruabarrena al Amalfitani (confirmado domingo a las 21.30 horas) y por eso se trata de primero recuperar a todos los jugadores con dolencias y mentalizarse a pleno para seguir por la senda triunfal, esta vez en casa.
Entre las cosas más destacadas de la mañana de Parque Leloir, fue la presencia de un gran ídolo del club como Mauro Zárate. El delantero dos veces goleador de la Argentina con Vélez vino a visitar a sus ex compañeros y con permiso de Cuerpo Técnico se entrenó desde lo físico, tras haber superado la temporada en la liga inglesa primero con el West Ham y luego cedido a préstamo en el Queen's Park Rangers. Feliz de estar en casa, Mauro se reencontró con amigos y aprovechó para cumplir con un trabajo aeróbico y luego quedarse hasta tarde en un duelo de fútbol-tenis junto a Ariel Cabral y frente a Sebastián Sosa y Alan Aguerre.
Por otra parte, Leandro Somoza, en franca recuperación, realizó 25 minutos de fútbol programado en el encuentro ensayo que realizaron los suplentes y juveniles de cuarta y quinta división. Se lo vio muy bien al León que va sumando chances de regresar al primer equipo para este fin de semana enfrentar al Xeneise.
Los Titulares trabajaron en el gimnasio de musculación desde lo físico y luego saltaron al campo de juego para cumplir con un trabajo regenerativo; donde se vio un gran ánimo tras la victoria de fin de semana.
Para destacar también de esta mañana en Ituzaingó, fue que tanto Jorge Correa, como Roberto Nanni y Brian Ferreira, los tres con calzado de fútbol saltaron al terreno de juego para cumplir un trabajo en su recuperación.
El plantel regresará este martes a entrenarse a puertas cerradas, pero con atención a la prensa desde las 11 de la mañana en el Predio de Parque Leloir.

Con un golazo de taco de Mariano Pavone, Vélez se lo dio vuelta a Banfield y se recuperó en el Sur

Fue 3-1, con goles de Asad y dos del Tanque, el equipo de Russo volvió al triunfo tras tres derrotas consecutivas ante un rival que se había puesto en ventaja con el tanto de Bertolo.

Vélez regresó al triunfo luego de cuatro fechas; venía de tres derrotas seguidas y necesitaba reaccionar. Las dificultades crecieron con el penal convertido por Bertolo, pero al final dio vuelta y ganó 3-1, apoyándose en su eficacia y la paternidad que tiene sobre el Taladro, al que superó en los seis últimos juegos.
Estuvo inteligente Miguel Russo cuando puso al juvenil Delgadillo para jugar de espalda de Yeri y eso resultó decisivo. Vélez lo dominó en el medio campo y Delgadillo generó la acción del gol del empate de Asad, con un gran remata desde afuera.
También influyeron las velocidades de Asad y Pavone para desequilibrar a la defensa; Delgadillo hizo rápido un tiro libre y la acción finalizó en la media vuelta de Pavone y, de contraataque, Pavone se dio el luego de anotar de taco el 3-1. Lo curioso es el caso de Cubero: vio la tarjeta roja por tercera vez seguida.

lunes, 11 de mayo de 2015

Argentinos se llevó un gran triunfo de Liniers, ante un Vélez que no levanta

Con gol de penal de Cristian Alvarez, se fue 1-0 arriba; el equipo de Miguel Angel Russo sigue sin hacer pie. 

Consecuentes con lo que hicieron hasta aquí. Ni más ni menos. Pobre por dónde se lo mire. Sin demasiadas pretensiones, pero tampoco sin muchas luces. Quizás un poco por falta de rodaje, en el caso de Vélez, o tal vez por un talento algo escaso, como le sucede a Argentinos Juniors. Por eso la ecuación es simple: apenas un gol de penal en un juego deslucido. Es verdad fue para el Bicho, pero en un contexto de un encuentro muy malo. Hasta el terreno de juego, en mal estado quedó lejos de la altura de un compromiso de primera división.
La cantidad de juveniles que acumula Vélez no termina de darle forma a la propuesta de Miguel Ángel Russo. Son interesantes los potenciales de Asad y del chico Delgadillo en el ataque del conjunto de Liniers, pero no le alcanza. También es real que Grillo, en la defensa, es un proyecto más que alentador, aunque no le representa un cambio en la historia. Los tiempos del Fortín no acompañan el desarrollo de los juveniles y eso se traduce en los resultados: apenas logró cuatro puntos de los últimos 30. Una victoria y un empate en las últimas 10 jornada, muy poco para un equipo que supo ser protagonista. Demasiado riesgo para su entrenador.
Si bien Argentinos fue tibio en sus intenciones, resultó más punzante. Tuvo algunas oportunidades, con Rinaldi como uno de las mejores piezas. Pudo el conjunto de la Paternal tener alguna chance de convertir por intermedio de Gallego y hasta con Matricardi, que no llegó a conectar un tiro libre de Iñiguez.
El desborde de jugadores como Cubero y de Amor, uno de los más experimentado y uno de los juveniles de Vélez, resultó una muestra clara de cómo vive el conjunto de Liniers esta racha que le abre una herida profunda. Argentinos aprovechó cada una de estas ventajas. Cerca del final, Amor le cometió un penal a Castillejos y Cristian Álvarez metió el 1-0 que hizo estallar al estadio. Los hinchas de Fortín gritaron su malestar, en especial con su DT, que en todo el partido no salió del banco de los suplentes...

jueves, 7 de mayo de 2015

Se confirmó la lesión de Maxi Romero

En horas de la noche de ayer y luego de los estudios que se le realizaron por la tarde, el Cuerpo Médico de Vélez confirmó que el juvenil Maximiliano Romero sufrió la lesión del ligamento cruzado anterior de rodilla derecha. Será operado la próxima semana. 

La lesión del jugador pretendido por clubes ingleses se dio durante el partido de reserva en el que el fortín cayó por 3-0 ante San Lorenzo en la Ciudad deportiva del Bajo Flores. 

lunes, 4 de mayo de 2015

Penalazo

A poco del final, con el local arriba en el marcador, Vélez fue en busca del empate con un hombre menos (expulsado Romero) y Asad encaró a Torrico que lo derribó clara y groseramente en el área pero tanto Pablo Lunati como su asistente Martín Giampaolo ignoraron la falta.

A poco del final, con el local arriba en el marcador, Vélez fue en busca del empate con un hombre menos (expulsado Romero) y Asad encaró a Torrico que lo derribó clara y groseramente en el área pero tanto Pablo Lunati como su asistente Martín Giampaolo ignoraron la falta.

Ojos que no ven...

En un encuentro que tuvo de todo, Vélez cayó derrotado en el Bajo Flores ante San Lorenzo por 1 a 0 con un gol de Matías Caruzzo. Lunati siempre protagonista innecesario, le anuló mal un gol a Más y sobre la hora, se tragó un penalazo de Torrico a Asad que pudo ser el empate. Sigue faltando juego.

Corazón que no siente. Se completa el refrán. Pero en este presente, el corazón late fuerte y sufre. Porque más allá del resultado en la helada noche en el Bajo Flores y todo lo que dejó un partido muy caliente, fue que una vez más, a este Vélez le está costando el juego, el poder imponer el ritmo de las acciones del partido.
Era sabido que la visita al Pedro Bidegain no iba a ser fácil. Russo presentó una lista inicial donde se encontraban 20 jugadores de los que solamente uno no era surgido de las divisiones formativas del club. Mucho más cuando una vez confirmada la lista definitiva de 18 jugadores, la misma proporción se mantenía, ya que Mariano Pavone fue titular desde el arranque como único jugador no salido de inferiores. Eso marca a la larga la idea del momento, del proyecto, del crecer y del aprendizaje por el cual atraviesan muchos (casi todos) los jugadores de este Vélez. Pero nada justifica el presente futbolístico de un equipo al que le cuesta jugar, generar juego, peligro y situaciones; más allá que en lo raro y conflictivo del juego ante el Cuervo, pasó desde lo nefasto de un primer tiempo a un esperanzador segundo.
Porque si hay algo que remarcar de lo intenso que fue el juego, es que justamente el Fortín arrancó totalmente con el pie izquierdo a la entrega de lo que pueda hacer el Ciclón con la pelota y con el destino de juego. Desde la primera jugada, sintió que el ala zurda de su esquema flaqueaba y fu allí donde Buffarini, Tito Villalba y Romagnoli marcaro la diferencia al punto tal que Cardozo quedó revolcado un par de veces y en tan poco tiempo ya Vélez tenía dos jugadores amonestados. Porque le costaba salir claro con la pelota y lo que San Lorenzo traducía en vértigo de pocos toques, Vélez se volvía lento en la transición y necesitaba de mucho traslado para llegar al arco de Torrico. Lo tuvo Mas con un tremendo remate (estaba habilitado) pero le anularon el grito de gol por offside, en un claro avance de lo que sería la nefasta noche de Lunati y compañía. El Fortín no encontraba la pelota y se volvía casí inofensivo en ataque como extremadamente vulnerable en el fondo. No sobraron las trifulcas, los golpes y las amarillas por bando.
Cuando se avecinaba lo peor para el complemento, Russo leyó bien el juego y comenzó a reforzar la zona complicada. Afuera Cardozo que además tenía amarilla y adentro fue Grillo, que ya en la primera de mano mostró que estaba en sintonía con el roce de juego y fue a trabar fuerte y firme siemre a borde de la tarjeta pero mostrando su personalidad. Fue Vélez el que tomó la iniciativa y de a poco en las contras fue llevándole compañía a un solitario Pavone con las escaladas de conducción de Yamil Asad. Lo que parecía imposible comenzaba a suceder y fue que Vélez comenzó a emparejar el juego. Superlativo Cubero para sacar todo lo que pasaba a su alcance, más un fondo que se aguantaba todo con Amor en buen nivel casi sin dejarlo mover a Matos y un Aguerre que siempre que lo buscaron tapó y salvó junto a los palos. Arriba se las rebuscaba para traer peligro y las más claras llegaron. A la cancha de debutante Delgadillo para generar peligro por la izquierda y taparle la salida a Buffarini. Lo tuvo Pavone dos veces una que dio en e travesaño y la otra de taco en el palo (se desvió en Torrico).
Pero fue justo en el mejor momento de Vélez cuando se dio el quiebre. En la salida de un córner quedó mal parado el equipo y Tito Villalba arrancó para la contra en un dos contra a dos. El Perro Romero lo corrió y salió al cruce antes de que el hombre del Ciclón entre al área y con un patadón le cortó las chances pero también se sacó del partido. Lunati le mostró la roja y Romero evitaba la caída de su arco pero se sacrificaba dejando al equipo con uno menos. Esas cosas que tiene el fútbol hizo que en el cobro de tiro libre, Barrientos buscó la cabeza de Caruzzo que anticipó a Pellerano y dejó sin chances a Aguerre. Estalló el estadio y San Lorenzo se ponía en ventaja, no por lo que venía haciendo... si tal vez lo justificaba por el primer tiempo donde no se fue ganador porque erró por demás.
El golpe fue duro. Un hombre menos y verse abajo en el marcador. Demasiado para un equipo que busca la confianza minuto a minuto, que no se puede permitir un golpe que sea tan duro desde lo anímico. Sin embargo, multiplicó sus ganas. Fue entonces que Pavone buscó a Asad a espaldas de Mas y el Turquito se metió lanzado en el área gambeteando a Torrico que se lo llevó puesto con pelota y todo en un penal tan grande como el Pedro Bidegain, tan increíble que se leía en la boca de los plateistas cuervos el "penalazo". Para Lunati no fue mas que un córner ante la desesperada reacción y reclamo de todo Vélez encabezados por Cubero y el propio Asad. Porque Lunatti y su asistente Martín Giampaolo fueron cómplices de un mamarracho organizado; porque en el gol anulado de Más puede ser un error visual de golpe de efecto en milímetros y en centésimas de segundos; pero el penal fue claro, hubo contacto con todo el estadio mirando esa jugada, con el línea de frente y el propio juez a unos metros. Era penal, expulsión de Torrico y encima el penal debía atajarlo un jugador de campo de San Lorenzo porque para esa altura Bauza ya había hecho los tres cambios. Está claro que Vélez tal vez por lo que no hizo en el primer tiempo le faltaron méritos para empatarlo, pero lo que mostró en el segundo sin lugar a dudas merecía llevarse algo. Una vez más los fallos lo dejan afuera de lo que busca y merece. Los ojos que no ven... los ojos que no quieren ver...
Pero más allá de lo patético de Lunati hay una realidad y que cada vez es más cruda. De los once encuentros que lleva este mega torneo, Vélez cayó en cinco. Demasiado para un equipo que puede dar más, justamente más allá del aprendizaje que significa crecer con los pibes. Sabiendo aún todas las contras y lesiones que se sufren más cuando un plantel es corto. Pero sin lugar a dudas que de alguna forma, hay que levantarse. 
Ojalá que la solidez que por momentos mostró en el segundo tiempo sean el punto de partida para lo que viene. Es fundamental. 
Por Carlos Martino