lunes, 22 de junio de 2015

Russo: “La prioridad sigue siendo que Pavone continúe en Vélez”

Respecto a refuerzos, dijo que de él no salió ningún nombre salvo asegurar que Pavone siga en Vélez. Además, sobre los más jóvenes subrayó: ''Lo más difícil es que entiendan que deben ser futbolistas profesionales con todo lo que eso implica''.


-Miguel, buenos días, ¿les vino bien el parate justo cuando empezaban a levantar más allá del partido con Racing?
-Sí, es bueno, cuanto más tiempo tengamos como formación de equipo y jugadores, es bueno. Pero también siempre tenemos la obligación de crecer y llegar a lo que buscamos y queremos.
-¿Qué sabe respecto a la continuidad de Mariano Pavone? ¿Habló con él?
-Siempre hablamos con Mariano. La gente que lo representa está en Europa y vuelven en estos días. La idea es que lleguen a un acuerdo con la gente del club, se lo hemos manifestado tanto Gámez como yo a Mariano porque queremos que siga con nosotros, de hecho está entrenando acá y eso habla bien de él y su profesionalismo. Después los números son otra cosa, que Estudiantes lo busque es normal porque nació allí. Veremos cómo sigue todo esto, para nosotros es muy importante y si no sigue en Vélez nos obliga a otro tipo de situaciones que son más complicadas, más difíciles.
-Están circulando varios nombres como posibles refuerzos, ¿qué puesto le interesaría reforzar?
-Nombres, de mi boca, no salió ninguno. Vuelvo a repetir, la prioridad es Mariano (Pavone) y estamos viendo el tema de ambas bandas, izquierda y derecha, tenemos que armar una línea de cuatro nueva pero pensando en el futuro del club.
-¿Se siente en deuda en cuanto a resultados con la gente?
-De entrada uno sabía que este tipo de situaciones podían pasar; uno aspira a estar mejor. El otro día jugamos con Racing y salvo Camacho, tienen jugadores arriba de 25 o 26 años. Nosotros aspiramos a llegar a eso. Acá tenés tiempo o tenés dinero en el fútbol argentino, hay que elegir y a mi me toca tener tiempo y a lo mejor no es el de la gente y el de ustedes, que quieren las cosas rápido, yo sé cuáles son mis tiempos y me preparé para esto. Sería ilógico de mi parte que pretenda ganar 4-0 todos los partidos con un Plantel con todos chicos. Yo digo que va a ser difícil este primer semestre o año, nos iremos acomodando de a poco. Lo más dificil es jugar y ganar, uno no se queda, vivimos solucionando el error y dando las vueltas que tengamos que dar hasta que encontremos el rumbo. Todo eso implica mucha paciencia.
-Salvo el partido con Racing, en los últimos partidos los jugadores aseguraron que le encontraron la vuelta a lo que usted les pedía. ¿Coincide con esta opinión?
-Todavía nos falta, debemos tener mayor control del partido, más dominio, más posesión de la pelota. Me gusta convertir de pelota parada y no que me conviertan. No me gustan las expulsiones, para nada, es un límite que debemos tener porque perdemos una batalla pero no la guerra, debemos tener los jugadores para otro partido y no es normal que los cuatro del fondo no estén para la próxima fecha. Y lo principal es que los más chicos entiendan que esto es fútbol profesional, eso implica comer bien, dormir bien, hacerle caso a la nutricionista, regular sus emociones y que entiendan cuál es su rol para tener un desarrollo más pleno; esta es la pelea más dificil que tengo porque juegan bien y hasta en algún momento van a jugar muy bien.
-En lo personal, llamó la atención que Pérez Acuña siga entrenando con Primera después de lo que dijo usted post partido con Racing. ¿Cambió de opinión, pudo hablar con él?
-Yo digo que deben empezar a devolverle las cosas que le da el club, pero tampoco es sacrificarlos, yo me enojo pero no castigo, se castigan ellos mismos y tienen que entender que si te dan la camiseta no te la tenés que sacar más. Si patean al arco y le dan al banderín del córner, sabemos que puede tener una tarde mala, lo que no admitimos es estar sobre el error y repetirlo de nuevo, porque si estás en Primera División es porque algo tenés. Después dependerá de muchas cosas, de los momentos, los niveles, mismo el caso de Grillo, en un partido que no tuvo expulsiones o amarilla, de la nada no podemos hacer eso porque se perjudican ellos y luego todo el grupo. No quiero juego brusco, pero sí fuerte y que sean leales. Ahí está la mayor pelea. Y uno se los avisa, porque después del Boca- River que dirigió Germán Delfino, hubo un cambio en los árbitros porque todos fueron muy estrictos, y tenemos charlas sobre eso pero bueno, no podés enojarte con los chicos.
-¿Habló con Jonás Gutierrez?
-Hablo permanentemente con Jonás, tengo diálogo y sé que volvió en estos días de Europa; hablamos de todo más allá de Vélez. Pero esta es su casa y si quiere volver tiene las puertas abiertas, más si estoy yo y por fuera de que esté, Vélez es su casa.
-La exclusión de Leonardo Villalba, Ramiro Cáseres, Eric Jerez y Davdi Vélez Cedeño, ¿es momentánea o bajaron en su consideración?
-No, la idea es que puedan consolidarse en otro lado, que vayan y jueguen. Hay chicos que veo con un desarrollo y un potencial y no los quiero andar tapando ni frenando. La idea pasa por ellos, que vayan y jueguen como ha pasado con otros jugadores de Vélez que volvieron fortalecidos. Otra idea no hay y están comunicados con los plazos previstos, siempre pensando que tiene que ir, rendir y volver a Vélez.
-Hizo mucho hincapié en lo que deben deben entender los jóvenes para ser profesionales, ¿ese es el mayor objetivo? Y además, ¿la gente deberá entender eso?
-La gente quiere ganar y la entiendo, estára en nosotros cumplirles. Para ganar tenés que jugar bien, para jugar bien tenés que consolidarte como equipo y no estamos exentos a que no nos vuelvan a pasar cosas como la del partido con Racing. Y después esto es como todo, cuesta trabajo y una vez que arrancan y entienden que esa es la forma de ganar más seguido y no cada tanto, se van a dar cuenta que es lo más lindo que tiene el fútbol.
-¿Habló con Leandro Desábato sobre un posible interés que hay por él desde Brasil?
-Sí, lo hablé y yo no puedo ser un obstáculo si a él le conviene y al club le cierra también, después veremos cómo se dan los acontecimientos.
-También volvió Eduardo Puchetta tras jugar en España, ¿lo tiene en cuenta?
Es un chico que jugó poco en el Celta de Vigo y necesita, por edad, ir y jugar en otro lado para tener una continuidad y después tomar determinaciones. Es un momento especial donde los padres, los representantes, piensan que los juveniles que entrenan con Primera ya son de Primera y no es la realidad. Un jugador es de Primera, para mi, una vez que superó los 50 partidos, mientras tanto estás en un período de aprendizaje donde podés mantenerte o no. Son cosas que me cuestan entender pero está dentro de lo que tenemos y es una lucha porque te desgasta. La pregunta que te hacen es ¿me van a tener ne cuenta? Y, estás en Vélez, o jugás en Cuarta, en Quinta, Reserva o entrenás con el Plantel Profesional, pero eso no te garantiza que seas un jugador hecho o derecho con posibilidades para todos; eso es lo que buscamos.

Por Diego Guitian

lunes, 8 de junio de 2015

Russo, duro con el joven Pérez Acuña tras su expulsión: "No piensa"

El DT de Vélez criticó al lateral que ocupaba el lugar de Cubero y fue expulsado por una fuerte infracción en la caída ante Racing: "Ahora capaz tengo que salir a buscar un 4"

La  derrota por 3-1 frente a Racing abrió heridas dentro de Vélez . Más allá del mal resultado, Miguel Ángel Russo , el entrenador del equipo velezano, se fue muy enojado con las expulsiones de los jóvenes Matías Pérez Acuña y Fausto Grillo, muy cerca del final.
El lateral derecho vio la tarjeta roja a los 30 minutos del segundo tiempo, cuando Racing aún ganaba 2-0, por una violentísima falta sobre Germán Voboril. En el minuto 90, el árbitro Fernando Echenique echó a Grillo, autor del descuento de Vélez, por un pisotón contra Gastón Díaz.
"Me voy con un gusto amargo por las dos expulsiones. No sé si los chicos van a tener mucho más tiempo. En algún momento nos vamos a recuperar de lo económico y nos vamos a armar", dijo Russo a la salida del vestuario visitante. Y agregó: "Yo no castigo, pero son realidades que hay en el fútbol de acuerdo a la inteligencia de cada uno. El jugador toma o deja el consejo".
Hasta aquí, Russo se había mostrado comprensivo en varios partidos con los errores de los jóvenes de su plantel, pero en esta ocasión no dudó en criticar a Pérez Acuña: "No piensa. El puesto (de lateral derecho) era para él, porque (Fabián) Cubero tiene que cumplir seis fechas de suspensión. Ahora capaz tengo que salir a buscar un 4. Es el castigo que tiene por su incapacidad de aprender".
Vale destacar que, a su vez, Cubero debe pagar varias fechas de sanción porque fue expulsado dos veces mientras jugaba -por el artículo 225- en lugar de Nicolás Tripicchio, afectado al seleccionado Sub 20 que actuó en el Mundial de Nueva Zelanda. Y para dejar en claro quiénes aprobaron estos partidos y quiénes no, el DT remarcó: "Arquero no vamos a traer. (Alan) Aguerre -que le atajó un penal a Diego Milito- es el contrapuesto al caso de Pérez Acuña".
Entre las diversas bajas para el primer partido luego del receso ante Tigre, Russo no podrá entonces contar con Cubero, Hernán Pellerano, Emiliano Amor, Perez Acuña y Grillo. Muchas bajas, dentro de un panorama complejo y una campaña discreta. En lo que va del campeonato, Vélez acumula 7 expulsiones y fue castigado con 6 penales en contra. 

Aguerre: “Jugamos mal y para salir adelante deberemos hablar mucho entre nosotros”

Pese a sus grandes atajadas que lo erigieron como figura, Alan Aguerre quedó muy solo a la hora de defender el cero en su arco. Quien le contuviera el penal a Diego Milito, dejó fluir sus sensaciones tras una nueva y dura derrota y concluyó en que deben seguir trabajando mucho para cambiar la imagen de cara a lo que viene.

Pese a sus grandes atajadas que lo erigieron como figura, Alan Aguerre quedó muy solo a la hora de defender el cero en su arco. Quien le contuviera el penal a Diego Milito, dejó fluir sus sensaciones tras una nueva y dura derrota y concluyó en que deben seguir trabajando mucho para cambiar la imagen de cara a lo que viene.
En su décimo partido como arquero del Fortín, Alan Aguerre volvió a demostrar sus indiscutibles condiciones bajo los tres palos. Dolido por la bronca que despierta perder, brindó sus parecer ante la Prensa. ''Creo que jugamos mal. Racing por momentos nos superó y cuando nos acomodamos y pudimos llegar al descuento, tuvimos las expulsiones. Asi todo un par de fallos nos perjudicaron porque no le cobran un penal a Pavone que la tocan con la mano y el segundo penal que le dan a Racing creo que Bou trastabilla y se cae. Pero bueno, deberemos trabajar en eso para mejorar'', arrancó diciendo Aguerre.
La séptima caída en 15 fechas deja en evidencia los problemas que tuvo Vélez a la hora de encontrar un once titular solvente. Las lesiones, los bajos rendimientos de jóvenes y experimentandos en distintos momentos, llevaron a que el guardameta responda sobre las dificultades que tiene un Plantel repleto de juventud para asimilar los errores. ''Sin duda que nos está costando mucho. Otra vez terminamos con nueve jugadores en una cancha muy difícil y nos pasa lo que nos pasó hoy. Deberemos hablar mucho entre nosotros'', remarcó Alan, quien se lució ante Diego Milito desde los doce pasos y estuvo a centímetros de atajarle el segundo penal a Gustavo Bou: ''Me pasó cerca pero pateó muy fuerte. No llegué por muy poco'', añadió.
Por Diego Guitian

Herido de gravedad

Vélez cayó vapuleado por un experimentado Racing por 3 a 1, con goles de Bou (de penal), Camacho y Milito, mientras que Grillo había descontado. Aguerre de gran nivel le había tapado un penal a Milito. El Fortín terminó con nueve por dos planchazos evitables e infantiles, desluciendo su prestigio.

La derrota ante Racing abrió una herida que comenzaba a cicatrizar. Aquellas reacciones desde todo punto de vista que se registraron en la noche ante Banfield y que se potenciaron con autoridad en la otra recibiendo a Boca en el Amalfitani, quedaron tremendamente dilapidadas en esta visita al Cilindro de Avellaneda. Donde se reabrió la herida, una herida profunda desde lo fútbolístico, lo anímico y desde el crecimiento/aprendizaje.
Es que desde el primer momento, se notó que a Vélez el encuentro le quedaba incómodo, ante un equipo como el de Diego Cocca que tiene bien aprendido su libreto, que desborda de experiencia y que sabe a la perfección la partitura que ejecuta en cancha. En ese toque casi triangular del balón desde le fondo de la Academia a la mitad de cancha y volver a empezar, en el rondó al cual se desgastaban los hombres de presión en el medio como Romero o Desábato, con un Yamil Asad fastidioso y agobiado por Videla; Vélez justificaba la incomodidad para tratar de primero tener la pelota y luego saber qué hacer con ella.
El encuentro lo abre el local con dos pelotazos frontales que agarran mal parado a la última línea del equipo y las dos jugadas derivan en dos penales (uno por mano de Pellerano y otro por un leve roce de Amor sobre Bou), para que Aguerre primero se lo tape a Milito y luego no llegue en su estirada para contener el de Bou. Un Aguerre que había tapado un cabezazo a la carrera ante de Lollo, mostrando que su nivel superlativo ante Boca estaba intacto en Avellaneda, pero con todo no puede, y es lógico. Dos errores en la marca y luego en el área Vélez lo paga muy caro y sobre todo ante un equipo que no te perdona como Racing.
Desde ahí fue todo cuesta arriba. El local jugaba con la tranquilidad de su fútbol y de saberse superior ante un equipo visita que se debatía en tratar de conseguir primero la pelota para después intentar jugar, sin poder conseguir ninguna de las dos cosas. Solo en el final de la primera etapa y con una aproximación de Pavone (había tenido una clara cerca del palo en la primera del encuentro) que pegó el balón en la mano extendida de Lollo (Penal que Echenique no vio).
Que Racing encuentre el gol rápido en el segundo tiempo facilitó para su haber el desarrollo del juego. A los once de complemento y tras un córner ejecutado por Aued, Camacho lo anticipó en el primer palo a su marcador y cabeceó a gol el segundo tanto, certificando en el resultado lo tan bueno que venía haciendo su equipo que ya había avisado con un remate de Bou desviado y una tapada magistral de Aguerre también al punta.
Desde allí y con la lógica tranquilidad de un triunfo sin esfuerzos, los de Cocca se relajaron. Le dieron la pelota a Vélez que empezó a manejarla con el control de tenerla pero llevando poco peligro al arco de Saja. Delgadillo no pudo desbordar una vez a Pillud que le clausuró la banda y el tridente de contención Aued, Cerro y Videla se multiplicaron para ser siempre superiores a los de enfrente. Por eso, Russo mandó a cancha a Somoza por Desábato y a Doffo por Delgadillo, dos puestos para más allá de cambiar figuras puesto por puesto, darle un golpe de efecto al equipo. 
Pero la cosa se iba a desmadrar para Vélez. En una pelota dividida fueron Voboril y Pérez Acuña, donde el de Vélez fue tan imprudente con la pierna en alto y de manera innecesaria que Echenique no dudó en mostrarle la tarjeta roja y sacarlo del partido. Vélez se quedaba con uno menos por el descontrol que te lleva a perder la cabeza. Pero justamente, encontró el descuento con un hombre menos y con un cabezazo de Grillo ganando en el primer palo a la salida de un córner dándole un poco de vida al Fortín. Fueron pocos los minutos que duró el envión, porque Racing que descansaba en su buena producción reactivó la máquina y filtró a Bou entre los centrales para que Aguerre tape de manera fantástica con tanta mala fortuna que el rebote le quedó a Milito en el otro palo que sin marca y ante la presión del mismo Aguerre que voló de palo a palo y estuvo a punto de complicar al punta, el ex Inter de Italia definió con un golazo el partido y sentenció a Vélez a una derrota sin atenuantes intensificada por la expulsión de un desbocado Grillo que pegó por demás y también se fue a las duchas antes de tiempo.
Mantiene la ilusión la desfachatez de Doffo que con minutos en primera, siempre encaró para adelante ante un estadio colmado y caliente. Los altibajos aún de Delgadillo o de Asad que se van haciendo bailarines mientras bailan. Lo de Aguerre, que se ganó su lugar de forma formidable. Perdón Alan, no podés con todo, sacás hasta lo imposible pero no podés (lógicamente con todas).
Que el parate sirva para librar la mente, para acomodar ideas, para que de una buena vez por todas, Vélez si tiene que perder pierda con la altura desde todo punto de vista que siempre tuvo Vélez para perder. Y que esa herida profunda, sane definitivamente. 
Por Carlos Martino

lunes, 1 de junio de 2015

“El hincha de Vélez necesitaba un triunfo así”

Feliz pero con la mesura como estandarte, Miguel Ángel Russo dialogó con la Prensa. Dijo que todo el Plantel, al igual que el hincha, necesitaba ganar de esta forma y en cuanto al rendimiento subrayó que ''fue bueno desde lo táctico pero nos faltó más con la pelota''. Volvió a pedir por la continuidad de Pavone.

Feliz pero con la mesura como estandarte, Miguel Ángel Russo dialogó con la Prensa. Dijo que todo el Plantel, al igual que el hincha, necesitaba ganar de esta forma y en cuanto al rendimiento subrayó que ''fue bueno desde lo táctico pero nos faltó más con la pelota''. Volvió a pedir por la continuidad de Pavone.
 -Miguel, buenas noches. ¿Qué opinión le merece el rendimiento de su equipo y la victoria ante Boca?
-Contento por el grupo, contento por los más grandes que han luchado mucho para intentar levantar un momento malo de Vélez, los Cubero, los Somoza, los Pavone, los Pellerano, los Caraglio y los Nanni, cada uno a su manera y a su forma son merecedores de que estas cosas salgan y los chicos también, porque van creciendo. Mismo la gente que necesitaba algo así. Bienvenido sea que lo pudimos lograr; lo nuestro es seguir creciendo, seguir trabajando. Logramos un triunfo ante un rival importante. 
 -¿Fue una suerte de revancha para ustedes por aquel partido que perdieron en el verano? Y quiero preguntarle por el nivel de Yamil Asad.
-No, revancha nada. Son cosas completamente distintas y nos situamos en el lugar que estamos. Lo de Yamil es importante y debe seguir creciendo, no estoy contento con el nivel que tuvo en el primer tiempo y sí con el del segundo. Cuando dije después de Banfield que íbamos a tener desniveles y que nos va a costar es porque nos falta tiempo. Por suerte contamos con otros 90´ de Delgadillo que es muy bueno. Lo nuestro es sumar trabajo en un campeonato donde perdimos algunos partidos que no los merecíamos perder; contra Argentinos erramos cuatro goles abajo del arco y hoy fue al revés.
 -¿Qué pasó por su cabeza cuando vio que entraba el cabezazo de Cubero?
-Hoy a la mañana me dijo ''le voy a hacer un gol Boca'' y yo le respondí que le daba una semana más de vacaciones (risas). A ver, Poroto tiene esas cosas que contagian, como los más grandes, y es muy difícil no tenerlo adentro. Hoy representa mucho para Vélez en un Plantel que es muy joven, pero no solo él sino los más grandes que representan mucho en este equipo. Hoy Somoza fue al banco y fue uno más y eso es fundamental para nuestra esencia.
 -¿Con cuánta tranquilidad se trabaja en la semana después de una victoria como la de hoy?
-Mucha pero entiendo las necesidad, no soy tonto, la gente de Vélez necesitaba un triunfo así. Hay que seguir mejorando porque el partido fue bueno desde lo táctico pero nos faltó más con la pelota. Ahora terminaremos de la mejor manera ante Racing y luego a pensar en el próximo semestre; precisamos que Pavone se quede porque lleva seis goles y no pateó penales tomando en cuenta que el goleador del campeonato lleva 10 tantos. Él está acomodado, bien dentro del club al igual que Pellerano. Veremos si podemos reforzar en algunos puestos donde tenemos necesidades.
-Más allá de las fallas que hay que corregir, ¿el grupo va creando su identidad de juego?
-Va creciendo ante la adversidad y eso te hace fuerte. Mis equipos me cuesta formarlos, pero cuando lo logran se hacen duros, fuertes y buscamos los objetivos, esa es la idea. La victoria no nos transforma y no nos volvemos locos porque seguiremos trabajando.
 -¿Qué le dijo a sus jugadores ni bien terminó el partido?
-Estaban contentos y les dije que merecían todo esto. Y que ni un día son tan malos ni otros tan buenos. La humildad ante todo y hay que reconocer que ganamos ante un gran rival.

-¿Qué significa para usted trabajar con un Plantel, cuya nómina para el partido de hoy, incluyó 17 jugadores nacidos de las inferiores del club?
-Lo repetimos en Banfield y hoy. Esto va a ser así normalmente. Y viene bien que lo preguntes porque un día no es ''vamos vamos los pibes'' y al otro ''los pibes no sirven más''. Vamos a poner un criterio, sabemos que los chicos nos van a servir y también sabemos que necesitamos refuerzos si queremos ser competitivos. La idea es seguir creciendo y debemos estar convencidos de lo que hacemos para lograrlo. En algún momento vamos a necesitar fortalecernos porque sino vamos a perder a chicos que tienen un futuro importante.
-¿Tiene en claro qué posiciones busca reforzar?
-Eso lo estamos hablando con los directivos. Tenemos necesidades en algunos lugares.
 -Cuando Milton Caraglio esté para volver, ¿le genera dudas incluirlo o tiene el puesto cubierto?
-Milton es un jugador importante que lo necesitamos y cuanto más importantes, mejor. Hay que buscar que Yamil siga creciendo y volver a contar con Milton.

El que ríe último...

Vélez lo demolió a Boca en la noche de Liniers con goles de Fabián Cubero y Mariano Pavone. En un partido picante pero con pocas emociones, el Fortín aguantó con tres tapadas tremendas de Aguerre y lo ganó con la valiente autoridad de ir a buscarlo mostrando solidez. Los pibes crecen.

Se ríe y se ríe bien fuerte. Es que hay motivos de sobra para que la sonrisa salga y se reluzca entre los dientes. Porque si es que existe algún punto de comparación, salvando las diferencias abismales de buscar la chance de jugar una copa que nos arrebataron de las manos; esa risa del que ríe último, sin dudas que se ríe mejor.
Porque principalmente, Vélez va creciendo. No es una cuestión que dependa pura y exclusivamente del resultado, pero ayuda a crecer con una sonrisa y a confiar en lo que se intenta.
Porque este Vélez, en lo que terminó siendo una demolición a un Boca desalmado, triste y mustio; comenzó a justificarla desde su resistencia. Es cierto que fue un encuentro al que le sobraron los primeros cuarenta y cinco minutos, donde sobraron las piernas fuertes, lo áspero de un juego en el que ambos desde el picante que le sazonaban se excedían dejando de lado los arcos. No hubo situaciones claras de gol en el primer tiempo. Ni una. Pero en el segundo, cuando los de Russo se tuvieron que defender de una reacción de los de Arruabarrena, lo hicieron.
Allí Boca se encontró con la figura de Alan Aguerre. El arquero que rompió con una cantidad insoportable de años sin tener en primera un arquero surgido de la cantera. El pibe que pedía su lugar en el primer equipo y que la encontró este año tras la no continuidad de Sosa. El hincha que se pone el buzo de arquero del club que ama y que deja en cada pelota la piel. Primero para taparle una volea a quema ropa a Daniel Osvaldo. Después para estirarse y sacarle un mano a mano a Cháves. Dos claras para el visitante, que Vélez pudo haber pagado caro manteniendo esas pequeñas distracciones en el retroceso tras perder el balón. Pero Aguerre estuvo tan gigante como el Amalfitani y le dijo no a todo Boca porque después tapó otra con los pies a Cháves y más tarde, casi sobre el final, voló para tapar junto al palo un cabezazo de Marco Torsiglieri. Conmueve lo de Aguerre que merece todo lo que le toca vivir.
Pero desde allí creció el Fortín. Y con un doble cinco entre Romero y Desábato que se morfaron en pan al doble cinco Bentancur y Gago. Con un Cubero que fue superlativo en cada balón desde su experiencia. Con un Pellerano firme y siempre una jugada adelantada. Con un Delgadillo picante en un duelo all inclusive con Gino Peruzzi por la banda izquierda del ataque velezano, que lo desesperó al ex Vélez y hasta el pibe se animó a levantar al público para alentar. Todo con 17 años. Un Pavone que conmueve desde su entrega y solidaridad. Un Asad que intenta hacerse manija del equipo.
Fue así, que en una jugada de gran avivada del Capitán, tras un centro de espaldas de Delgadillo, Cubero lo antició en el área a Monzó y le metió el frentazo junto al palo donde no llegó Orión, donde estalló Liniers, donde el Poroto salió feliz y por el aire a festejar su gol. Todos arriba de Cubero, todos los jugadores abrazados (salvo Aguerre que se quedó en el arco), los diez de campo junto al Capitán. Hay que pedir mil 225, o un 450... o lo que sea. Cubero no puede salir del equipo, por ser el alma y el corazón"Cubeeeeeeerooo... Cubeeeeeeeerooo", se rompió la garganta el hincha como en las mejores épocas donde otros apellidos eran coreados.
Fue así que desde el gol, Vélez se tranquilizó y a la vez se dedicó a lastimarlo al rival, a maltratarlo, a hacerle sentir el rigor de un equipo con hambre. Se lo perdió Pavone mano a mano tras un error de Gago, que minutos más tarde, el volante de Boca se iba expulsado por un duro cruce ante Asad.
Fue así que lo liquidó Vélez, con un Delgadillo que aceleró por el medio, jugó una pared con Pavone y siguió dejando rivales en el camino. Le abrió el pie al pase profundo y entre líneas para Asad que entraba por derecha y el Turquito como vino y a la carrera metió un pase horizontal de lado a lado del área (entre muchas camisetas azul y oro) para encontrarlo a Pavone que acompañó la jugada corriendo y con el pie al balón para sellar el juego, ponerle justicia y saldar la deuda de aquella noche marplatense.
Aún falta hilo en el carretel, pero Vélez comienza a aparecer, a entender el plazo de crecimiento a pasos agigantados. No está exento de cometer errores, de equivocarse, de volver a perder; pero va entendiendo que los partidos se juegan de esta forma, así como ante Banfield, así como ante Boca. Así lo sintieron en el terreno de juego los jugadores que se abrazaron en un festejo de mucho desahogo.
En definitiva, en la importante noche de Liniers, se demostró que la justicia en el fútbol es como en la vida... es lenta... pero llega. Obviamente que este triunfo no te hace jugar la copa de la cual nos echaron, pero este triunfo sirve para demostrar... que el que ríe último... siempre ríe mejor. 
Por Carlos Martino

Boca no levanta: perdió ante Vélez y volvió a mostrar su peor versión

Tras el golpe en la Libertadores, los xeneizes lucen desorientados; en el Amalfitani, cayeron 2 a 0; Gago, expulsado. 

Boca sufre en el torneo local. Desde que quedó descalificado de la Libertadores, el equipo de Arruabarrena perdió por goleada ante Aldosivi y esta noche cayó por 2 a 0 ante Vélez. Sólo de consuelo tuvo el ajustado triunfo ante el humilde Huracán de Las Heras, por la Copa Argentina.
La expulsión de Gago a cinco minutos del final fue otra muestra más del desconcierto xeneize. Tampoco la suerte lo ayuda a un Boca que sufrió el excelente nivel del arquero Aguerre, la figura del partido. Los goles del Fortín los hicieron Fabián Cubero, de cabeza, y Mariano Pavone. Ambos en el segundo tiempo. Con este resultado, Boca quedó a tres puntos de San Lorenzo, el líder del torneo, mientras que Vélez alcanzó los 18 puntos y está en mitad de tabla.