Finalizado el juego, Miguel Russo también brindó su testimonio. Dijo que luego de un buen primer tiempo, a Vélez le faltó picardía para saber manejar la presión del rival porque ''perdimos por errores nuestros más que por virtudes de Belgrano''. Concluyó diciendo que entiende el fastidio del hincha.
-Miguel, ¿cuál es el análisis de esta derrota?
-Más allá de que a uno no le gusta perder y la forma, que no fue la adecuada, el primer tiempo fue bueno. En el segundo tiempo nos costó y volvimos a tener errores con la pelota ante un rival complicado; perdimos por errores nuestros. Y ahora hay que levantarse.
-¿Duele más que se hayan repetido fallas de la semana pasada y que le den vuelta el partido?
-Que te lo den vuelta ya de por sí no es bueno. Jugamos en casa, tenés muchas posibilidades; lo que más me preocupa es cómo cambiamos de un punto a otro en algunos niveles individuales. El rival también tuvo un momento importante pero el partido daba para que Vélez pudiera manejarlo.
-La gente comienza a ponerse ansiosa.
-Sí y es normal. Siempre digo lo mismo, del hincha no se puede decir nada y los que tenemos que sacar los resultados somos nosotros.
-¿Vélez tiene un Plantel en transición?
-Es un Plantel con jugadores en un nivel, otros que no lo mantienen, lo cual es normal con algunos chicos, y a otros que les cuesta con toda la carga que significa jugar en Primera División. Sé que hay plazos y formas con los más chicos, con los grandes es otra cosa.
-Se lo ve golpeado...
-Es que perder no le gusta a nadie y menos que te den vuelta un partido de local. Desde la forma más ortodoxa, si tenés presión del rival, son cuatro pelotazos largos, cuatro foules y empezar a equilibrar de nuevo. No es una cuestión de virtuosismo sino una cuestión de la cabeza. Lo que más me preocupa es la diferencia que hay en un mismo partido, es muy grande, vuelvo a repetir; en un momento parece que arrancan y luego les cuesta mucho tomar una decisión, y vos los veías 10 minutos antes y estaban de otra manera.
-Es cauteloso con la vuelta de Jorge Correa, pero ¿cuánto comienza a importar su retorno en pos de encontrar a ese jugador diferente en la generación de juego?
-No le caigamos tanto porque lo ponemos muy ansioso. Está trabajando fuerte, tiene sus plazos pero no queremos que sea nuestro salvador, pronto estará y tiene unas ganas bárbaras.
-¿Donde cree que hoy Vélez perdió el partido?
-No tuvo la picardía de saberlo llevar en un momento donde el rival fue a buscar el empate. Gran parte del primer tiempo fue buena pero el rival te mete gente en ataque y le dábamos esa posibilidad con la pérdida de la pelota; si el rival te presiona tenés que saber qué tipo de partido está jugando y para dónde vas. Tenemos que seguir hablando y trabajando, haciendo las cosas más simples con algunos.
-Estos desniveles de los que habla, ¿se deben a factores anímicos también?
-Pasa todo dentro del mismo partido. Ahora te agarra lo peor, la ansiedad por ganar que te lleva a cometer errores. Además, es indudable que nos cuesta generar juego, pero tiene que ver con otro tipo de cosas: esperando que algunos despierten y que arranquen.
-Extrañó que no esté Yamil Asad que había jugado el último partido...
-No respondo ese tipo de situaciones.
-¿Su ausencia fue por algún motivo en especial?
-No, nada.
-Hablaba del déficit en la generación de juego, ¿es el principal problema de Vélez?
-Eso lo sabíamos de antes de empezar. Hoy en día en el fútbol argentino lo que más cuesta es hacer un gol y cuando vos te ponés en ganancia, tenés más de una forma de llevar el partido a tu terreno, además de tener toda la picardía necesaria cuando el rival va al ataque.
Por Diego Luis Guitian

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